domingo, 9 de febrero de 2014

COMPARTIR UN ALMA


            Allá donde las personas se miran pero no se ven, se oyen pero no se escuchan, se rozan pero no se sienten, donde la rutina oxida los corazones y los amantes se funden en obligado éxtasis sin deseo ni pasión. La ilusión no existe, la llama ya no prende ni el fuego inflama.
 
            Nos refugiamos en un “trabajo sin horarios” en un “chat sin rostro” y en una “sociedad virtual” que acaba robándonos la vida. Entonces, más allá de la razón, surge la chispa, nace la incesante búsqueda, la huída desesperada.           

            Se hace necesario encontrar un final a esa espiral de tristeza, hallar un ser afín que nos devuelva las ganas de vivir y urge la necesidad de frenar la caída libre hacia un abismo de desesperación.  

            La complicidad del destino pone a veces ante nosotros una balsa salvavidas y es que, en realidad, en el fondo de nuestros corazones, lo que realmente deseamos es agarrarnos fuertemente a ella para no perecer ahogados en el fondo del abismo. 

            Muchas veces, cuando esa balsa aparece visible en un cercano horizonte, simplemente la ignoramos porque la bruma de la tristeza es demasiado espesa y la niebla del abandono ha calcificado nuestras articulaciones. Porque tenemos miedo al miedo, porque nos hemos vuelto torpes, porque nuestras mentes siguen atoradas en el pasado. 

            Pero mientras tanto, la balsa se nos escapa arrastrada por la corriente ineludible del tiempo. 

 
            En medio de tanto desamor, existen personas afines que están separadas por el destino. Son seres que nacieron  para amarse y sin saberlo comparten su alma. 

            Estos seres no descansan, nunca cejan en su intento de unirse y jamás se dejan de buscar, pero, a veces, sus caminos no acaban de converger.

            Puede incluso que necesiten más de una vida para poder compartir su alma y para ello se dejan hundir en el abismo una y otra vez. 

            Quizá haya sido esta vida un fracaso en nuestro intento y no vimos la forma de asirnos a esa balsa, tal vez nos encontramos en ese cruce de caminos y el miedo nos hizo regresar al punto de partida. Tal vez sobraron palabras y faltaron hechos, a lo mejor el amor fue tan intenso que inflamó nuestros corazones de tal manera que ahora necesiten tiempo para curarse. 

            Sea como sea y aunque el tiempo corra imparable y nos golpee sin piedad, dos seres que se aman, han de compartir su alma y la búsqueda de un alma no tiene fin.

martes, 12 de noviembre de 2013

EL CUENTO DEL BURRO


             Recuerdo el chiste del hombre que iba en su seiscientos en sentido contrario por una autopista y los coches no dejaban de avisarlo haciendo señales con la bocina y las luces…de repente escucha por la radio…
          - Atención nos comunican de la DGT que un loco suicida va circulando en sentido contrario por la AP 6, tengan mucha precaución!!!
           El hombre cuando escuchó la noticia dijo gritándose así mismo muy exaltado..
          -Cómo que uno?.. Cientos!!  Hay cientos de coches en sentido contrario!!!
           Muchas veces me pregunto si yo soy tan raro que no entiendo a las personas o la gente es tan rara que yo no encajo en esta sociedad…
            Y es que intentas poner un chiste agradable…
           -Ya está el graciosillo…
            Procuras ser amable piropeando y diciendo frases cariñosas…
           -Es que se cree guapo…
           Se te ve feliz…
           -claro…como es funcionario…
            Estás triste y lo dices…
           -Siempre se está quejando...
           Lo que más duele no son las abejitas que hay en toda colmena revoloteando alrededor... que se levantan curran se divierten o sufren y no esperas nada especial de ellas…son así, como la sociedad misma. Lo que realmente me duele, son las personas en quien confías admiras y quieres y acaban decepcionándote y poniéndote en entredicho por la burda búsqueda de la recompensa a un tuit o comentario que consigue cierta aceptación, pero, siempre a costa de hundir la autoestima de los demás.
               Así pues, paso con vuestro permiso, a acabar contando un cuento con moraleja…


            Había en una aldea remota de Galicia, una pequeña familia cuyo padre era un artesano que tenía que desplazarse diariamente para poder vender sus mercancías, su única posesión era un burro que usaba para transportarlas de una aldea a otra…
             El padre salió temprano con su hijo para que conociera el oficio y lo montó en el burro. Cuando salieron del pueblo, los vecinos al verle empezaron a criticar…
             -Fíjate, el padre con lo mayor que es y va andando mientras el chico monta cómodamente en el burro…¡qué poco respeto!
            Siendo conocedor de las habladurías de la gente a la mañana siguiente ambos volvieron a salir, se montó él en el burro y dejó que el chico le acompañara a pie. Los vecinos al verle pasar decían…
            -Pero qué poca vergüenza, si será vago… permitiendo que la pobre criatura vaya todo el camino andando…¡menudo padre!
            Fue entonces cuando decidió que ambos se montarían en el burro a ver si así acallaban las malas lenguas. Cuando a la jornada siguiente pasaron enfrente a los vecinos, seguían criticando…
           -Bueno, pero qué mala conciencia, qué poco corazón… Mira el pobre animal cargando con tanto peso… ¡Vergüenza le tendría que dar!.
            El padre queriendo evitar los conflictos con los vecinos y para que no mancillaran su buen nombre, decidió adoptar una solución salomónica, dejando que el burro llevara sólo las mercancías y ambos irían a pie… pero los vecinos sentenciaron diciendo…
              -¡Hace falta ser tonto, teniendo como tiene un burro y van los dos andando!
     
              MORALEJA: Digas lo que digas, hagas lo que hagas, siempre te van a criticar.     

             P.D.  El niño de la foto soy yo en "O cibreiro" Lugo.

jueves, 31 de octubre de 2013

TE GUSTÓ LA PELI?


            Me contabas por teléfono que habías ido esa tarde de domingo con una amiga al cine y que te decepcionó el desarrollo de la película y que te habías aburrido mucho…




 

            Te sugerí de broma que de haber ido conmigo te lo hubieses pasado bastante mejor… y entonces se me ocurrió preguntarte que como ibas vestida… 

            Me contestaste que con una faldita corta y una chaqueta haciendo juego, una camiseta ceñida y el resto, he querido imaginármelo yo… 

            Mi mente calenturienta de niño juguetón, comenzó, como no, a tramar un juego erótico que enseguida decidí poner en práctica
                                        ..............................
 
            Bajé la intensidad de mi voz y con un tono más cariñoso te dije pausadamente… 
 
             - Comenzaría bajando mi mano hacia tus piernas…lentamente, con mis deditos andadores haciendo el jacobeo a través de tus muslos…de puntillas, sin a  penas rozar el suelo de tu piel…notarías el suave roce de mis yemas en tus poros… 

Un suspiro surgió de tu garganta y consintiendo con un gesto, apoyaste tu cabeza en mi hombro… tu boca rozó mi orejita derecha y susurrando a mi oído dijiste… 

          - Mi amor, nunca dejes de desearme así…sigue cariño!  

          - Mordisqueando el lóbulo de mi oreja giraste la cabeza fingiendo seguir viendo la película mientras notaba el calor de tu mano que se apoyaba sobre mi muslo derecho… 

          Y seguí…seguí pausadamente, con voz baja, relatándote a través del micrófono mi juego amoroso…

             -Con mi mano extendida, abrazaría la parte interna de tu muslo derecho, con suaves caricias y muy despacio rozaría la costura de tus bragas con mi dedo pulgar…éste,  juguetón, se erguiría lentamente hasta que los roces fueran alcanzando sucesivamente los laterales de tu almejita y sentir como sus labios, hinchaditos y húmedos empiezan a agitarse…

            Mientras hablaba por teléfono notaba como mi pantalón vaquero me empezaba a hacer daño pues una ligera erección hacía que mi compañero de fatigas se empezara a sentir algo agobiado, encerrado entre tanta tela…Así que decidí desabrocharlo y seguir hablándote más cómodo… 

               Continué con la conversación… 

                      Tú, algo excitada, apretabas mi muslo y dependiendo de la fuerza que hacías en mi pierna, indicabas con absoluta precisión que camino deberían de seguir mis juguetones deditos… 

                       La yema de mi dedo pulgar seguía imparable deslizándose suave en un vaivén de empujoncitos cortos, mientras sentía como apurabas la frecuencia de tu respiración y el sudor humedecía tu piel y tus pies se retorcían hasta juntar las puntas de tus zapatos… 

-         Cómo me pones…mi amor!! 

      Me decías a través del auricular, mientras mi relato juguetón llenaba tus oídos de un fantasioso pero muy efectivo juego erótico… 

      Evidentemente te estabas empezando a acariciar mientras escuchabas mis palabras…y porque no decirlo, yo cada vez estaba más centrado en el tema… 

                        - Tu braguita estaba ya muy húmeda y notaba el jugo de tu vagina que corría como el sudor a través de tus ingles y mi mano empezó a rozar ya entera toda tu zona púbica, poniendo especial cuidado de no gesticular demasiado con mi hombro… 

                    Un leve gemido surgió de tu garganta…

           -  ohhhh…mmmmmm

                         Y entonces fue cuando noté que una chica que estaba al lado con su pareja se dio cuenta y miraba de reojo sin perder detalle… 

                        Tu boca se volvió a pegar a mi oreja y comenzaste a mordisqueármela mientras tu mano se fue directa a mi paquete y agarrándolo con cierta fuerza me dijiste con tono amenazante… 

             No se te ocurra parar ahora cabronazo…sigueeeeeee! 

                        Todo se estaba complicando un poco en esas butacas pues, notaba que las personas que nos rodeaban se empezaban a dar cuenta… 

     Sonó el timbre de la puerta y te dije a través del auricular… 

      -Cariño, tengo que contestar un momento al telefonillo… 

     Utilizando las mismas palabras que yo había usado en mi relato dijiste enfadada...

      -Y una mierda!, no se te ocurra parar ahora cabronazo…sigueeeeeee! 

         Pensé que a esa hora no podía ser nada importante y decidí no interrumpir la conversación, por cuenta que me tenía… 

            Mi mano derecha fue parando lentamente de moverse y, sacándola con suavidad, decidí abrazarte y fue mi mano izquierda la que se encargó de terminar la faena…

            Mientras te abrazaba, mis dedos se introdujeron por un lateral de la braguita y estabas tan mojada que resbalaban rápidos entre tus labios y tu clítoris durito e inflamado fue el blanco de mi juego final…

            Yo hubiese preferido que aquel cine estuviese vacío…me encantaría arrodillarme entre tus piernas y comérmelo todo hasta dejarte sequita…pero quizás así sea más excitante, más morboso y distinto… 

-No pares mi amor, no paressss…sigue, sigue…sigue cariño… ohhhhh, ohhhh 

        Casi podía sentir cómo te tocabas a través del auricular…yo estaba que necesitaba también aliviarme pero prefería sentir como te corrías tú, además eso nunca se me ha dado demasiado bien… 

            - Mi dedito corazón empezó a girar despacito rozando con delicadeza tu campanita por todo su contorno, quería que la cosa durara un poco, pero tú tenías prisa y me volviste a sugerir tus ganas con otro ligero apretón de huevos...

          -Sigue, sigueeeee.....

           Susurrabas sin pudor alguno a mi oído, sin importarte apenas que la gente pudiera haberse dado cuenta....

           (Ya más por temer un tercer apretón de huevos que a querer terminar, seguí con mi relato...)

           -Llevé mi dedito directamente hasta el centro de tu campanilla y agitándolo de arriba abajo, muy rápido mientras mi brazo derecho te apretaba con fuerza y noté como te empezaste a retorcer en el asiento…un grito surgió de tu garganta…

            -Yaaa! Yaaaaaaaa!!!! 

            Y no sé que siguió pasando en el cine…pero a la vez que escuchaba esos mismos gemidos por el auricular,  me di cuenta de que mientras te acariciabas habías llegado al orgasmo...

            -Oh mi amor, has conseguido que me corra…mmm, como me desearía estar ahí contigo y agradecértelo como más te guste… 


 

            Me decías con una voz muy relajada mientras yo intentaba dejar ya el tema para no acabar con un tremendo dolor de huevos…así que te pregunté con mucha curiosidad… 

            -Por cierto…¿te gustó la peli? 

            -Ayyy ...qué peliii cariño? 

            -jajajajaja 

            Ambos acabamos riendo y despidiéndonos cariñosamente con un beso a través del teléfono.
 
            Un mensaje llegó entonces a mi móvil a través del WhatsApp… 

          -Hola Manuel, habíamos quedado hoy en tu casa…recuerdas?… Te he llamado y llamado pero no estabas...Bueno cariño, con las ganitas que tenía hoy…otra vez será corazón… 

            Ganitaaaas???? ….Contesté rápidamente al mensaje… 

            -Siiii, me estaba duchando y no me enteré del timbre!!! Vuelveeee!! 

            Joder!!.... seguro que todavía estaría a tiempo!!!!… 

           
            

 

  

 

  

domingo, 20 de octubre de 2013

SOÑÉ TUS LABIOS

         Fue aquella foto que me enviaste a través del chat…

Aquel ajustado vestido corto que dejaba adivinar tu despampanante figura. Tus caderas sinuosas y desafiantes, tus pequeños pechos que firmes y delicadamente torneados se centraban en la esbeltez de tu porte. La ternura de tus ojos, tu tez morena, tu perfil atrevidamente sensual...

Era tu simpatía, tu dulzura y esos continuos besos en la distancia que desde tus labios carnosos, calientes y sonrojados me volvían loco de deseo, provocando que aquella noche de año viejo te soñara a mi lado…


Estabas sentada sobre el sofá llorando. Habías roto definitivamente con tu pareja en plena fiesta de fin de año y eso frustraba tu sensibilidad de mujer. La inocencia de poseer esa deslumbrante belleza con la que deseabas ser la más bonita del baile, como todas las princesas en una noche de serpentinas y estrellas… 
El verte tan bella, sensible y profundamente abatida, me proporcionó la oportunidad de romper la barrera del respeto, de irrumpir tu intimidad, de buscarte… De comenzar un juego amoroso que ambos habíamos tratado siempre de evitar...
 Y como en todos los sueños, inexplicablemente me encontré a tu lado...
....................
Me senté junto a ti y mientras acariciaba tu pelo lentamente, apoyaste delicadamente la cabeza sobre mi hombro. No parabas de llorar y yo, con mi dedo pulgar sequé tus lágrimas…notaba tu cara muy caliente a través de mi camisa y eso me excitaba… 
 
Tus preciosos labios, carnosos, cálidos y húmedos me incitaron irremediablemente a acercar mi boca a la tuya…te di un pequeño beso en la comisura de tus labios y sin abrir la boca dejaste que mis labios jugaran con los tuyos con pequeños roces y carantoñas y permitiste que la punta de mi lengua se abriera camino a tu interior… 

Mis manos bajaron lentamente buscando tus brazos, rozando tus senos y marcando con sinuosos giros las curvas de tu cintura mientras ese beso, ya profundo y cómplice, nos quemaba a los dos… Ahora ya eran tus finas y delicadas manos las que exploraban mi cuerpo, acariciando mi espalda, mis hombros mi pelo… y me volvían loco… 

Poco a poco, mientras no dejabas de acariciar mi pelo, te dejaste caer sobre el sofá nos fundimos en un beso apasionado. Tu saliva sabía a miel y mi lengua la succionaba mientras la tuya acompasadamente me dejaba hacer… 
 

Busqué entre tu blusa tus senos duritos y calientes… te estremecías ante mis caricias y sorprendentemente bajaste tu mano hasta tocar mi polla que estaba a punto de reventar por la excitación…

Te quité la blusa y el sujetador y comencé a besar tus pezones, a chuparlos, a morderlos suavemente... 

Muy nerviosa y agitada, me desabrochaste el pantalón…sacaste mi miembro y lo agarraste con fuerza…lo llevaste hacia tu pubis rozándote a través de tu braga, totalmente encharcada y cálida… 

No te llegué a quitar la falda…te la levanté de golpe. Debajo llevabas una finísima tanga negra y me limité a separarla hacia un lado…no quería perder el tiempo, pues te quería penetrar ya! 

Me metí en ti lentamente y tu suavidad me llevó en un instante hasta lo más profundo de tus entrañas…nunca sentí placer más grande que en ese preciso momento en que descubrí lo más íntimo de tu ser… 

Los dos comenzamos a movernos compulsivamente, sin ritmo ni compás alguno ya que era tan intenso el placer, que no podíamos controlar nuestro propio cuerpo.

Yo no dejaba de besar tus labios y tus ojitos brillaban y brillaban… Ya no era por las lágrimas si no por ese brillo que sólo da la felicidad.Te supliqué entonces que no cerraras ni un instante los ojos para verme reflejado en ellos y así poder comprobar que ese momento era real...No dejé de mirarlos ni un solo instante.

Estabas tan excitada, que dándome un empujón, me apartaste y te pusiste encima…la braga me molestaba y la arranqué hacia un lado, eso te hizo estremecer…
No tardaste en correrte y tus espasmos fueron salvajes…
Guardabas silencio y eso me irritaba…quería escuchar tus gritos pero te echaste sobre mi, me abrazaste con ternura a la par que susurrabas repetidamente mi nombre mientras tu cuerpo aún temblaba…

Paré de moverme pero no dejé de abrazarte mientras te decía al oído lo mucho que te amaba… te besaba el cuello, tus orejitas…te acaricié hasta que te calmaste, tu corazón dejó de palpitar con fuerza y tu respiración se normalizó.

Entonces giré abrazado a ti, pagadito a tu espalda, de ladito, mientras tenía tus tetitas en mis manos, te volví a penetrar y seguimos haciendo el amor… 

Te agitabas con fuerza empujando tu culito, dándome un placer increíble y me corrí entre espasmos interminables… giraste la cabeza buscando mis ojos, nos miramos, nos besamos y al unísono nos dijimos “te amo”. 

Me quedé rendido abrazado a tu espalda, sintiendo tu calor, tu sudor, tu culito pegado a mí.
 
Nos quedamos dormidos en un profundo sueño… sueño del que sobresaltado volví a despertar sin ti.


















SOÑE TUS LABIOS

viernes, 24 de mayo de 2013

EL TAMAÑO IMPORTA

           Se diga lo que se diga el tamaño del pene es muy importante, es una obsesión que persigue al niño hasta que es hombre y termina conformándose con lo que tiene…

            Qué padre al tener su bebé entre los brazos no ha dicho con orgullo…

              ¡Jo, este niño va a estar bien armao eh!...

            Y si se la ve pequeña…pues se dice con resignación…

            ¡Bah, eso es ahora, ya crecerá...!

            Y es que los padres sabemos muy bien que eso de “estar bien armao es muy importante” porque esa seguridad que tiene el sentirse orgulloso de tu “cabeza de no pensar” no tiene precio…
.........................................

            Y qué jodidos son esos años de pubertad en los que nuestro cuerpo cambia y cambia y queremos ser mayores a la velocidad de la luz…
             Esas malditas espinillas que te afean tanto que el complejo no te deja vivir, esos músculos que no acaban de salir…cómo no olvidar la desesperación de ver ese vello púbico de los compañeros del cole mientras tu pito seguía absolutamente pelao…

            Pero lo que yo recuerdo con más gracia es la manía que teníamos los chicos con medirnos el pene…

            Una vez en clase de gimnasia nos quedamos solos un grupo de niños y a alguien se le ocurrió decir…

            “¡venga, a ver quién lo tiene más grande!”

             Y sin más, lo sacamos todos a la vez y nos empezamos a partir el culo de risa….la verdad e que había de todo…jajaja
           
             Eso de que el tamaño no importa es una trola como que Rajoy es poeta…

 Porque ¿cómo va a ser lo mismo meter en el garaje un mini o un ostentoso Rolls Roice?… ¡qué garaje no se sentiría orgulloso de guardar semejante joya!...

            Yo sé de un caso en los que él le producía tanto dolor en las relaciones, que tenían que poner un cojín bien gordo a modo de separador entre ambos, para no llegar a producir estragos en los órganos internos de su mujer y no es coña…

            Pero con que satisfacción se queda un hombre cuando al entrar en faena le dicen…

            -¡cariño, con eso me vas a matar!!

            O después de unos días bien alegres te confiesen:

            “ hay mi amor, es que me he tenido que poner una cremita porque me has dejado dolorida eh!

            Mi frase preferida:

            -¡Es que me llenas toaaaa!!…jajajaja 

        
              A fin de cuentas lo importante es dar y sentir placer a la hora de tener relaciones, porque, eso de que “solo sirve para mear”, es rendirse ante un enemigo que “guerra lo que se dice guerra, siempre quiere”.

            Entonces pues hablemos de “pollas” y dejémonos de contemplaciones…

            Quizás las pollas pequeñas tengan su ventaja, sobre todo para los que quieran vivir muchos años…porque follarán menos…

             Las desmesuradamente grandes suelen tener su momento de esplendor, pero dura poco…por que para llenar una enorme polla de sangre hay que tener una bomba joven y fuerte y acaban siempre “morcillosas y pendulonas” .

            Hoy un simpático tuitero, refiriéndose a un tuit mío en el que me metía como siempre con alguna chica… me decía:

             “Tengo un cimbel matutino con la forma de un pepino,
              por delante echa gotas y por detrás cuelgan las pelotas #poesía"

            A lo cual yo le contesté:

Pues lamento decirte que lo tuyo está mal hecho, lo bueno es que tenga forma de espárrago y bien gordo #prosa”…jajaja

            Hay pollas grandes y tremendamente mal proporcionadas, también las hay pequeñas y apañadas…
           
            Es que dicen también que “lo importante es la cabeza y el resto sirve solo para empujar” ¿Quizás larga como un tren y gorda como un flan?...

            Yo me imagino que la forma de la polla en relación a su tamaño es lo ideal…donde esté una buena polla con la cabeza bien gordita y una longitud adecuada…pues eso…los privilegiados… jeje
           
            Y chicas, no os fiéis de las apariencias, leí por ahí que el gorila tiene tres veces mas fuerza que un hombre pero la picha sólo le mide 5 cm.

            Por razas, creo que algunas zonas africanas se llevan la palma, de ahí viene la frase: “Menudo mandongo tiene el mandinga” y las más penosas y pequeñas los orientales, de ahí que aquel  chino dijera: “Ya quisiela yo tenel un glande bien glande”…

            También cuenta el estado de ánimo… No es lo mismo verlo triste y arrugado que contento en todo su esplendor, con ese brillo tipo “calva SantiagoSegura”.
           
            También se dice que hay que cuidar cuerpo y mente. Hacer algo de deporte, leer algún libro…Ahhh… ¿y la polla no hay que cuidarla?
¡Pues claro! Todos los díiiaaaas….pa que no encoja!
¿No es un músculo más?  pues…

 ¡Ejercicio, mucho ejercicio!!!
           
           

           

domingo, 19 de mayo de 2013

ALICE

        Verano del 82. Yo era un chico como todos los de mi edad, lleno de energía y testosterona hasta las orejas… Necesitaba explotar esos 15 días de vacaciones a tope y con poco dinero llené mi mochila de ilusiones y arranqué hacia la aventura…

       
        Mi  idea era visitar a un hermano que tenía en Galicia y desde allí salir andando hacia el sur por la costa portuguesa, sin parar, sin detenerme en nada…Un poco a pié, un poco en autostop, un poco en autobús. Nada me pararía, nada me detendría…
         Sin ruta preestablecida, salí desde La Coruña y comencé a caminar, llevaba una pequeña tienda de campaña y paraba a dormir en cualquier camping o incluso en la orilla de la carretera…
         Cuando se es tan joven… ¡que importa!
....................................

        Pronto crucé la provincia de Pontevedra y cerca de Vigo haciendo autostop, un trailer enorme con un gran remolque me paró y enseguida hice amistad con el camionero asturiano que me llevó a cambio de algo de conversación. Yo intenté ayudarle y en los lugares complicados, me bajaba de la cabina y le indicaba la maniobra. La entrada con aquel monstruo por las estrechas calles de Tui fue sencillamente alucinante.
        Me llevó nada menos que hasta Lisboa de un tirón. Mi amigo el camionero dejó el camión a descargar en el puerto e incluso se empeño en invitarme a cenar y me aconsejó un sitio donde pernoctar a buen precio. Un tío majísimo que se sentía muy orgulloso de su dura profesión, de su familia y de la empresa para la que llevaba trabajando muchos años. 
       
         Decidí quedarme al menos un día a conocer esa bella ciudad y destacar que en aquellos años Portugal era un país bastante pobre, recuerdo que una peseta cambiaba casi 3 escudos y los bares no tenían ni retretes…era increíble la diferencia en el nivel de vida siendo tan parecidos en todo.
        Pasé la noche en la pensión que me aconsejó mi amigo. La recepcionista que me atendió, a pesar de que el gallego y el portugués se parecen mucho, prefirió chapurrear conmigo algunas palabras en inglés, los dos sabíamos lo justito pero nos entendimos bien.
         Como la chica me gustaba y me cayó simpatiquísima le dije que por que no me enseñaba la ciudad un poco, pero ella se rió y se limitó a darme la llave de la habitación… Aunque no me contestó nada, noté en su sonrisa y en su mirada que la cosa no quedaría ahí…
.......................

        La habitación era el antro más cutre que os podáis imaginar… Incluso me intentaron robar entrando por la ventana pues, estaba en un piso muy bajo, era una noche muy calurosa y la había dejado abierta de par en par…
        ¡Vaya susto!. Aunque estaba agotado, no dormí nada bien y a la mañana siguiente, al despertarme, me encontré  una nota debajo de la puerta que decía con letra marcadamente femenina...

Por favor, não vá. Eu realmente gosto de você. Espere.
Alice

        Enseguida comprendí, que era de la chica con la que había hablado en la recepción…Pregunté por ella a una señora un tanto gruesa y mandona que estaba por la mañana y me dijo que no llegaría hasta las 13h.

        Salí a desayunar bien fuerte y al volver a recoger mis cosas, ella estaba esperándome…
        Mientras me miraba con una amplia sonrisa en la boca, me di cuenta de que era una chica hermosísima...

        Alice era brasileña de nacimiento. Delgada no muy alta, su culito respingón era perfecto y sus piernas, apenas tapadas con una corta minifalda y con diecinueve añitos...que queréis que os diga… ¡inmaculadas! y no digamos el resto…
       Su larqa melena morena terminaba en unos caprichosos rizos que tapaban unos hombros no muy anchos, delicadamente redondeados y separados por una preciosa espalda plana y derecha como un junco. Sus sensuales labios eran carnosos y ligeramente abultados. Las cejas largas, poco pobladas y perfectamente arregladas coronaban sus increíbles ojos negros de puro azabache, que se clavaron en los míos como agujas en un fetiche y que sin duda, me habían embrujado de la misma manera.

       Desde luego no estaba en mis planes detener mi aventura pero, dios mío, ¡que tetas! eran una pasada…grandes, erguidas y respingonas…me imaginaba chupando sus pezones durante horas como un pequeño bebé…
 
        Me contó que trabajaría hasta las 9 pero que ese mismo día se pillaba las vacaciones, que quería enseñarme la ciudad pero tendría que esperarla…
               
        Me guardó mis cosas y me dijo que no me preocupara, salí paseando sin alejarme mucho de la zona para no perderme. Comí en la terraza de un bar y estuve haciendo el tiempo mientras conocía un poco aquello...
       No podía dejar de pensar en ella ni un instante. No sabía lo que ocurriría pero, como mucho me pasaría otra noche en la misma pensión.

        A las nueve en punto estaba esperándome en la puerta de la pensión y al acercarme a ella, siempre sonriendo, se me echó a los brazos, me besó en los labios y gritó...

      -¡FERIAS! (vacaciones).

        Evidentemente, habían empezado sus vacaciones… ¡y las mías!.
.....................................

        Aquel beso me dejó paralizado, pero sin darme tiempo a nada echamos nuestras mochilas a la espalda y ella se agarró a mi cintura. Pude notar su calor, con tanta intensidad como su perfume a manzanas frescas…
        Le pregunté que a dónde íbamos con tanta prisa y me contestó que deberíamos apurar mucho, que me iba a llevar a un lugar precioso y teníamos que coger el último autobús hasta un transbordador.

        Al llegar al embarcadero,no dejó que le pagara su billete y mientras aquel barco cruzaba la ría no dejaba de buscar mi mirada y regalarme su sonrisa, de acariciarme y abrazarme, nos besamos varias veces y nunca se soltaba de mi mano…
       ¡Era sin duda la chica más excitante que había conocido!   
       Sus besos sabían a caramelo de fresa, sus dientes, muy sexys, mordían continuamente mi lengua y sus manos, de largos y finos dedos, muy juguetonas, siempre en mis glúteos, apoyándose en los bolsillos de mis vaqueros o acariciando el interior de mis piernas… ¡Qué mujer!

        Cuando por fin, llegamos a una ciudad turística llamada Setúbal, un lugar precioso rodeado de mar, nos dirigimos a un camping donde nos registramos y me presentó a su hermana y a sus amigas y amigos, que ya estaban esperándola. Me aceptaron en el grupo como uno más y me trataron de una forma muy especial y cariñosa...
        Me ayudó a montar la tienda de campaña, se metió dentro y allí, esa misma noche, empezamos a hacer el amor como locos, casi si saber nada el uno del otro pero atrapados por una atracción bestial…

        Apenas desayunábamos un café y algo de bollería, comíamos en un autoservicio y  cenábamos cualquier cosa. A veces nos acercábamos al centro a divertirnos pero normalmente nos pasábamos el día tomando el sol, relajados con el sonido de las olas, jugando y bañándonos en la playa…
Siempre nuestro café en una terracita y una siestita después de comer…
        A medida que pasaban los días, se ponía más morenita y apetecible. La verdad es que cada vez me gustaba más…
        Por la noche uno de los chicos tacaba muy bien la guitarra y alrededor de una hoguera, nos pasábamos abrazados mirando las estrellas, amparados por la luz de la luna hasta que nos marchábamos a nuestras tiendas a disfrutar el uno del otro, ya  rendidos de tanto sexo, nos quedábamos profundamente dormidos. Cualquier mirada, cualquier gesto nos inducía a acoplarnos en un frenético apareamiento totalmente salvaje... entre las dunas, en el agua, en la tienda, en los servicios de chicas...Estábamos poseídos por un instinto casi sobrenatural...
        Nunca olvidaré la noche que quedándonos solos al calor de las brasas, hicimos el amor totalmente desnudos sobre la arena, sin importarnos nada de nada… Su dulce mirada de aquel momento quedará grabada en mi mente hasta el fin de mis días.
               
        Cuando nos despedimos, nos hicimos alguna foto con una polaroid que ella llevaba, me acompañó hasta Lisboa donde no dejó de llorar hasta que salió mi autobús. Ambos nos dimos cuenta de que nos habíamos enamorado completamente el uno del otro.
        Crucé la frontera por Badajoz y un tren hasta Madrid donde yo trabajaba. Aquel regreso en tren, lento y lleno de recuerdos, fue muy triste pero hermoso pues recreaba en mi memoria una y otra vez nuestros momentos más íntimos.

        La aventura no fue lo que esperaba, mis ansias de conocer mundo se limitaron a una playa y una pequeña tienda de campaña, pero nunca disfruté tanto en mi juventud como aquel verano inolvidable.

        A partir de aquel año me enviaba una carta cada mes de Julio y me contaba sus vivencias e ilusiones y las ganas que tenía de visitar España. Yo le dije la verdad, que ya estaba con otra chica y que jamás la olvidaría. Fue entonces cuando cambió sus cartas de verano por respetuosas felicitaciones navideñas a las cuales yo a veces me adelantaba.

        Yo me casé a los 26 años y ella se casó un año después. La vida para mi fue muy complicada durante algún tiempo y la tuve olvidada pero siempre me llegaba esa felicitación de navidad a casa de mis padres. Curiosamente nunca nos buscamos por internet el uno al otro y es algo que no acabo de entender muy bien. Alice y yo nunca volvimos a vernos.
       
         Hace un mes llegó una carta de su hermana, una carta que yo no pude leer hasta hace dos días, donde me contaba que se había muerto de una lenta enfermedad, que nunca se había olvidado de mi y me enviaba la foto que me había hecho en la estación de Lisboa y que ella siempre conservó.
         Me sentí muy mal por que quizás hubiésemos sido muy felices juntos, pero desde luego, aunque el destino nos separó durante nuestras vidas, siempre nos hemos tenido el uno al otro en el corazón.
         Alice era una persona buena, generosa, alegre y que contagiaba felicidad a todo el que le rodeaba, estoy seguro de que ahora lo seguirá haciendo desde el cielo.

         Hasta siempre Alice, mi primer amor.